Miedo e Ignorancia.
El miedo, ese sentimiento con el que tenemos que compartir nuestras vidas, muchas veces he intentado definir el miedo, pero nunca me han salido las palabras adecuadas. Los síntomas son claros: Empezamos sintiendo unos nervios incontrolables, que a cada uno le comienzan por una parte determinada del cuerpo, en mi caso era el estomago, pero poco a poco se va extendiendo por todo el cuerpo. Si no conseguimos tranquilizarnos es cuando empiezan los temblores, las manos nos empiezan a fallar, no acertamos ha hablar con claridad, la mente se nos nubla y por ultimo el pánico, este es algo completamente aleatorio, unos se quedan congelados, otros empiezan a moverse sin control golpeando todo aquello que encuentran, ...
Esta primera parte suele suceder a aquellas personas que no han meditado sobre el miedo. El otro día me dio por reflexionar sobre este tema i me di cuenta de que el miedo va evolucionando con nosotros. Yo de pequeño tenia mucho miedo, más adelante me di cuenta de que mi miedo era proporcional a mi imaginación. En cuanta más imaginación más miedo pasas de pequeño, pero al crecer este miedo va cambiando, de adultos tenemos miedo a aquellas cosas que desconocemos, que no controlamos, que ignoramos o simplemente la falta de confianza en nosotros mismos. Todas aquellas cosas que conocemos no nos producen miedo, las personas seguras de si mismas son personas valientes....
Las conclusiones de mi reflexión son: El miedo nos lo produce aquello que ignoramos, El miedo nos bloquea o reduce nuestras posibilidades, por tanto el punto débil del ser humano es su ignorancia ya que le provoca miedo, para perder el miedo a cualquier cosa lo único que debes hacer es ser consciente de tus limitaciones, estar seguro de ti mismo y sobre todo NO TENGAS MIEDO DE TU IGNORANCIA.


logoss dijo
Si buscamos en el diccionario de la RAR el significado de la palabra miedo nos encontramos con los siguiente:
Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.
Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.
Por lo tanto, son absolutamente comprensible los miedos que nos acechan cuando somos pequeños. Estamos más indefensos,tratando de buscar la fuerza protectora de la luz o de un familiar mayor. Además, en la infancia es cuando más derroche de imaginación se suele desplegar para inventarnos historias que, aun siendo irreales, nos las creemos de tal forma que muchas veces nos asustan.
Efectivamente, el miedo bloquea al ser humano y reduce las posibilidades de éxito. Pero, en cualquier caso, no creo que sea por ignorancia. Más bien, diría que aún conociendo a lo que nos vamos a enfrentar, tenemos miedo de salir malparadaos (algo que nunca deberíamos hacer, todo sea dicho). Las cosas hay que enfrentarlas con respeto y dignidad.
29 Julio 2005 | 01:51 PM