Las Vacaciones no se acabaron en la sala VIP
Ante todo agradeceros las notas de apoyo, pero toda la historia de las vacaciones no acaba aquí.
Después de esperar dos horas nuestro vuelo, embarcamos y llegamos a Lisboa. Solo desembarcar fuimos a Maletas perdidas, con el fax en mano, en busca de nuestro equipaje. Allí nos dicen que no tienen información de esta maleta, que lo único que pueden hacer es dar de alta un proceso con el que intentaran encontrar nuestra maleta.
Al día siguiente volvemos al aeropuerto para ver que pasa con nuestro equipaje, nos dicen que no hay información de la maleta, pero que nuestra maleta no esta perdida, pero tampoco saben donde esta (una pequeña reflexión, si nuestra maleta no esta perdida y nosotros no la tenemos nos están diciendo que nos la han robado). Lo único que podemos hacer es esperar i llamar a un teléfono de Lisboa que siempre esta ocupado y te ponen en espera, cada llamada sale por un Euro como mínimo. Esa misma tarde llamamos al teléfono y nos dicen que sigue sin haber información de la maleta por lo que decidimos comprar la ropa imprescindible para unos días (gallumbos, bañador y alguna camiseta).
El lunes nos presentamos en la oficina de TAP en la AV. Liberdade de Lisboa en donde nos dicen que ellos solo venden billetes y no nos pueden decir nada de la maleta. Después de intentar llamar varias veces al teléfono que nos dieron en el aeropuerto y de esperar con música durante más de quince minutos, desistimos de llamar esa mañana.
Esa misma tarde conseguimos contactar a través del teléfono donde nos dicen que la maleta ha sido encontrada y se nos envía al hotel.
Los dos primeros días han sido bastante malos, más que por la ciudad por los nervios de sentirnos lejos de casa y sin nada más que lo que llevamos encima, pero la cosa parece que se arregla.
La ciudad es preciosa, monumentos, edificios, calles, subidas,... Todo es una pasada, no se si es porque realmente es así o porque hemos recuperado las cosas.
El Martes nos vamos al barrio de Belem, donde hay muchísimas cosas que ver, una vez allí entramos en uno de los edificios más bonitos que hemos visto en Lisboa, El monasterio de los Jerónimos, una vez allí nos cae un gran chaparrón y nos sentamos en un banco del claustro hasta que pasa la tormenta, al salir nos damos cuenta de que nos hemos dejado la guía en el claustro, volvemos a buscar, pero nuestra guía ha desaparecido, ahora tenemos ropa, pero no sabemos que hay para ver. Ya es suerte la nuestra.
Al Volver al centro de Lisboa y como si fura una broma del destino nos encontramos el cartel del café que salía en la portada de la guía (es el cartel de la foto).
El resto del viaje no tuvo nada destacable, fuimos a ver cosas que nos quedaban por ver después de entrar a la oficina de turismo para pedir información.
De vuelta a Barcelona todo fue correcto, pero igualmente fuimos a la oficina de TAP a poner una queja, ellos nos responden que tenemos razón y nos han dado una pequeña indemnización por la maleta, algo es algo.
En definitiva Retraso de vuelo, perdida de maletas durante 48 horas, Una ciudad maravillosa y una compañía inmejorable, por todo ello esta vacaciones han sido de lo más positivo. Y como nos dijo mi suegra todas esas pequeñas cosas se han convertido en anécdotas de las que ahora nos reímos y explicamos.


LUPO dijo
Joder con las vacaciones y aun asi las ves positivas.
Eso es optimismo.
18 Agosto 2005 | 09:57 PM